Our Lady of Fatima

 

RCIA/ Rite of Christian Initiation for Adults (18 and over)

Young adults who would like to prepare for Baptism, Eucharistic, Confirmation (Full Initiation) and  Adults who would be interested in preparing for Eucharistic and /or Confirmation can pick up  registration form in the Religious Education office. We will be starting classes in October.

 RCIA/Rito de Iniciación Cristiana para Adultos (Mayores de 18 años)

Jovenes adultos serían preparados para Bautismo, Eucaristia y Confirmación (Completa Iniciación) y tambien  Adultos quienes quieran prepararse para la Eucaristia y/o Confirmación pueden recoger la Registración en la  Oficina de Religión. Las clases empezarán en el Octubre.


Declaration Of The Mission Of The Parish

Our Lady of Fatima Parish of the Diocese of Brooklyn is a Roman Catholic community composed of various cultural and ethnic backgrounds. We are a family united by our faith in God the Father, empowered by Christ, and guided by the Holy Spirit. The founding parishioners first assembled in the year 1948 inside a quonset hut, a remnant of a world war. Today, in the twenty-first century, like the airport lights atop the present church building, we strive to be a beacon of hope and a welcoming presence of the Church. Renewing our vows of Baptism, we strive to respond by offering our unique gifts and talents in the service of others. To build up the Kingdom of God’s love, we proclaim His Word, celebrate the Sacraments and share in the Eucharist. Following the model of the first Christian disciple, Mary the Mother of God, we seek also her intercession in the “New Evangelization”. Thus we manifest our enthusiasm for our Catholic faith, invite others to share our commitment and foster Gospel values in our society.

Declaracion De La Mision De La Parroquia

La parroquia de Ntra. Sra. De Fátima, en la Diócesis de Brooklyn, es una comunidad de creyentes, católica, apostólica y romana, integrada por varios trasfondos culturales y étnicos. Somos una familia unida por la fe en Dios Padre, fortalecida por Cristo, y bajo la orientación del Espíritu Santo. Los feligreses fundadores se reunieron por primera vez en el año 1948, dentro de un refugio militar y vestigio de una Guerra mundial. Hoy en el siglo XXI, así como las luces del aereopuerto que centellean encima de nuestro nuevo templo, queremos ser como un faro de esperanza y un símbolo de la presencia acogedora de la Iglesia. Estamos dedicados al cumplimiento de la “Nueva Evangelización”, siguiendo el ejemplo del primer discípulo de Cristo, la Virgen María, Madre de Dios, y confiando en su intercessión. Con la renovación de las promesas bautismales, nuestro próposito es el de ofrecer nuestros talentos y dones particulares al servicio del prójimo. Para ayudar a construir el Reino del Amor de Dios, proclamamos su Palabra, celebramos sus Sacramentos y participamos en la Eucaristía. De este modo, manifestamos entusiasmo por nuestra Fe católica, invitando a otros a compartir nuestro compromiso de promover los valores del Evangelio en nuestra sociedad.